viernes, 29 de mayo de 2015

Toro Enmaromado de Benavente: Léxico o vocabulario de la Fiesta.



Tal vez algunas personas, al leer esto, piensen o estén más de acuerdo con el dicho o expresión hechos, no palabras, pues lo único que les interesa es divertirse o vivir intensamente, y experimentar,  o probar, todo lo que se les ofrece durante los días de esta fiesta. Pero podemos decirles que una cosa no quita a la otra, que el saber no ocupa lugar, en este caso se trata tan solo de conocer o recordar palabras. Y tal vez les resulte hasta grato y sugerente, pues las que aquí se citan giran en torno a la más importante fiesta local, y con gran arraigo y tradición en la ciudad de Benavente.
Que con las palabras se aprende, nadie lo duda. De ellas nos servimos, y con ellas recordamos, en muchas ocasiones,  hechos o acontecimientos del pasado,  y también del presente.  Un título,  una expresión o dicho, por breves que sean, nos pueden sugerir, recordar e informar sobre  muchas cosas. En cualquier actividad humana se hace uso de los términos o palabras apropiadas. Sin ellas no conoceríamos dicha actividad, trabajo o fiesta como en este caso. Las palabras son fundamentales para comunicarnos los humanos y para conocer lo que hacemos.
Se trata de mostrar aquí el léxico, por cierto muy abundante, utilizado durante los días de la preparación y celebración del toro enmaromado. Léxico que ha ido en aumento a lo largo de los años, incluso siglos, pues desde el s. XVI o XVII ya hay constancia de toros, corridas y bueyes enmaromados en la antigua villa de Benavente, después ciudad.
1.-Estas son las palabras más conocidas y utilizadas durante los días de la fiesta, o con anterioridad a la misma. Se trata principalmente de un léxico taurino que abarca desde la contratación de los toros o novillos en las dehesas, hasta su desenjaule en los toriles y su posterior actuación por las calles o plazas, en las distintas modalidades taurinas:
Argolla
Asta
Astado
Becerrada
Bomba
Burladero
Buey
Carnero Enmaromado
Carretones
Carrera
Concurso de Recortes
Concurso de Recortes Infantil
Cuerda
Corralillo
Corrida de Toros
Charanga
Chupinazo
Dehesa
Desenjaular
Desenjaule
Disparo de bombas
Enargollar
Encierro
Enmaromado
Enmaromar
Ensogar
Ensogado
Escuelas Taurinas
Ganadería
Itinerario
Liga de corte puro
Maroma
¡Maroma¡
Maroma Solidaria
Milla Solidaria
Morlaco
Mozo
Mueco
Pasacalles
Petición del toro
Peña
Recorrido
Semana Grande
Talanqueras
Taurino
Toril viejo
Toril nuevo
Torito de Fuego
Torito del Alba
Toro
Toro de fuego
Toro Enmaromado
Toros de Cajón
Toros de cajón de los Condes de Benavente,
 Toro de Cajón simulado,
Vaca
Vaca de la Sangría
Vallas
Vaquillas...

Durante el recorrido por las calles y plazas, los mozos más implicados en la organización, utilizan unas palabras concretas, que todos los demás y que estén cerca del toro deben conocer y cumplir:
Acera
Argolla
Esquina
Maroma
Toro

2.-Con el paso de los años, y al incorporarse las peñas a la fiesta, son nuevas, y a veces novedosas, las palabras o denominaciones que los peñistas han elegido, tanto para nombrar a su agrupación o asociación, como para algunas de las actividades que realizan.
 Las peñas más antiguas, oficiales,  y por ello más conocidas son:
La Argolla,
la Fragua,
los Badenes,
el Toril,
Garrafón,
la Maroma,
los Compadres,
Malgrat,
Paridón,
Popeye,
San Isidro,
Trevinca,
Te ayudo yo valiente…  

Pero también existen algunas denominadas no oficiales que actúan y participan, a su modo,  en la fiesta:
No te embales,
Charamandanga,
Abrealmejas…

3.-Existen también asociaciones relacionadas con la fiesta del Toro:
Gente del Toro, Asociación Benaventana del Toro Enmaromado, Asociación Benéfico Taurina Cultural La Fragua…
Por algunas fotos antiguas hemos podido conocer la existencia de algunas peñas, que ya han desaparecido:
El Lucas
El Troncho
Peña Juvenil San Andrés…

4.- Y curiosos y llamativos son también los nombres de las varias charangas que cada año se contratan por el Ayuntamiento y las distintas peñas para acompañarles en los desfiles y otros momentos del festejo:
Charabanda
Chicuelina
Makoki...

De entre todas las palabras la más utilizada, sin duda alguna, es la palabra “toro” y esto desde el mismo día de la Veguilla, en que  la multitud, congregada en la Plaza Mayor, se lo pidió al Sr. Alcalde diciendo repetidamente toro, toro, toro…Poco después se convocó el Concurso de Carteles del toro y se eligieron la reina y damas de honor de las fiestas del toro. En otras fiestas no hay reina ni damas. Y las peñas del toro comienzan a organizarse y contratar sus charangas y, en su caso, locales para sus reuniones. Con tiempo suficiente se colocan las vallas y talanqueras para los días del toro, etc.
Y ocurre también, cosa curiosa, que con meses de antelación  ya se empieza a oír en las familias o  entre amigos, y pos calles o plazas, expresiones  de este tipo: Tal día es la fiesta del toro, nos vemos en la fiesta del toro, te espero en el toro, no vas este año al toro, nos reunimos en familia el día del toro, etc. y en ocasiones, se oye con mucho tiempo de antelación y como despedida: hasta la fiesta del toro. Y cuando ya está cerca el día dicen: Feliz día del toro, que lo pases bien el día del toro…
Toro por aquí, toro por allá, toro por la mañana, toro por la tarde y hasta por la noche, es lo que se nota y siente en la ciudad estos días, pues por toda ella hay motivos, alusiones o símbolos que recuerdan la fiesta: carteles, banderas, banderines, gorras, sombreros, pegatinas, etc. además del programa general y los programas de las peñas y asociaciones oficiales y no oficiales del toro, pues todas ellas realizan actividades relacionadas con la fiesta. Y es que algunas celebran ya su 20, 30, 40 o 50 aniversario y lo hacen de forma especial, con exposiciones, actividades deportivas o lúdicas, aparte de las gastronómicas, que no pueden faltar.
Estas, y tal vez algunas más, son las palabras o denominaciones utilizadas por las personas y también por los medios informativos en relación con la preparación y durante la celebración de la fiesta del Toro Enmaromado de Benavente. Han originado un léxico, cada vez más abundante y copioso, por los cambios y novedades que se han añadido, a lo largo de los años, a este antiguo y tradicional festejo. Y es que los mayores de edad lo recuerdan de otra forma, con menos días, tan sólo dos o tres, en torno a la festividad del Corpus, aunque, sin duda alguna, eran días más intensos y con distinta programación. Por supuesto que, cuando esto ocurría, era menor el número de las palabras utilizadas.
Además del léxico también son abundantes, durante estos días de preparación y celebración, como he dicho, la edición de programas, carteles, pegatinas, anuncios diversos, etc. Como también lo son los muchos objetos que, como regalo o recuerdo, se ponen a la venta en  kioscos, tiendas u otros establecimientos: pañuelos, platos, ceniceros, pegatinas, etc. Por supuesto que todos ellos con la imagen del toro en cualquiera de sus modalidades: enmaromado, de cajón, de fuego, de sangría, como carretón, en la plaza en cortes o recortes, o en encierros por las calles, etc.
Hoy he preferido prestar atención solamente a las palabras, sin imágenes, consciente de su valor y significado. Con ideas y palabras, bien utilizadas, se escriben libros, ya sean novelas, cuentos, teatro, reportajes diversos, y también se componen versos, etc. Y además se puede informar, con detalle, de cuanto acontece en las distintas fiestas y tradiciones. En este caso, sobre el Toro Enmaromado de Benavente.
Tal vez sean más las palabras existentes y usadas, y mayor el número de peñas o charangas, o actividades que se utilizan estos días. Quien lo desee puede contribuir a completar este vocabulario o pequeño diccionario de la Fiesta del Toro en Benavente.

jueves, 21 de mayo de 2015

Benavente. Sobre oficios del pasado.



Hace unos días en Facebook,  concretamente en el  Grupo No eres de Benavente si…, uno de sus miembros propuso recordar, escribir y comentar algo sobre los oficios desaparecidos en la ciudad. Y no fue mala la propuesta planteada, a juzgar por las muchas personas que, durante varios días, respondieron, dando su opinión al respecto, bien por haberlo visto y vivido ellos mismos a lo largo de su vida, o porque se lo contó algún amigo o familiar.  Y es que recordar el pasado, con su forma de vida,  costumbres, trabajos, y en este caso oficios, es del agrado de muchas personas, sobre todo de aquellos en edad avanzada.
A mi concretamente el tema me recordó los dos  libros que, con el título Valles de Benavente. Oficios Tradicionales, me publicó el C.E. B. “Ledo del Pozo”, en los años 2006 y 2010. Es verdad que yo me refería a toda la comarca. Pero Benavente destacó entre las demás localidades por el número de oficios, sobre los que escribí, nada menos que 17, entre ellos el hojalatero Vicente, el herrero Felipe, los boteros Luis y Vicente, los pellejeros José y Clemente, el guarnicionero S. Pallares, el cestero Marcelo Morales, Goyo, el último silletero, y otros. Los demás eran de pueblos de la comarca.
La particularidad es que todas las personas, o casi todas las que aparecen en la publicación, vivían, y fueron ellas las que me contaron su trabajo u oficio, y yo, a mi modo, se lo conté a los demás.
En esta ocasión los participantes en Facebook han recordado muchos otros oficios o trabajos, que algunas personas desempeñaron en el pasado, y sienten gran satisfacción al contarlo. He aquí la relación de algunos de ellos, a los que citan y cuyo trabajo ha desaparecido ya o ha cambiado el modo de hacerlo. Y es que unos lo desempeñaban en la calle o en un local: Colchoneras, lavanderas, curanderas y sanadoras, limpiabotas, posaderas, paragüero, etc., y otros iban por los domicilios a ejercerlo: practicantes, comadronas, panaderos, lecheros, vendedor de gaseosas y sifones, etc.
Algunos recordaron también oficios o trabajos que vieron, o vivieron, de niños: portero del cine del hospital o del Ayuntamiento, limpiabotas, maletero, el que arreglaba paraguas, o la que cogía puntos a las medias, etc. Incluso uno se acordó de los siguientes, haciendo una lista de ellos, aunque ignoro si se refería solo a Benavente: barquillero, aguador, ranero, cabaretera, charlatán de ferias y mercados, restañador, floristera, revisor de billetes, etc.
Me llamó la atención el que citasen, a veces, los nombres de las personas con el trabajo u oficio respectivo, como si de un sobrenombre o apodo se tratase, diciendo así: el Sr. Valentin, el verbenas; los lecheros Felicidad y Modesto; la Sra. Josefa, que vendía bígaros cocidos; el Sr. Durán, que subía los paquetes de la Estación; Quica la hilariona, la curandera; Rosita, la comadrona; Nina la casillera, la curandera; Ramón Montero, el señor alguacil, Esperanza, la pipera, etc. etc.
De entre todos ellos quiero destacar un oficio, el sereno, que parece ser tuvo gran importancia en esta ciudad y que era muy del agrado de los vecinos, pues aseguraban con él un feliz descanso nocturno. El sereno o los serenos eran los encargados de rondar de noche, para velar por la seguridad del vecindario. Sobre él opinan y escriben de modo más extenso dos o tres personas.
Una de ellas Ser Martín dice:…Recuerdo que antes de empezar los serenos la noche se ponían enfrente del Ayuntamiento. A las once el reloj daba las campanadas y ellos entonaban una canción de la que solo recuerdo que terminaba así: las once y sereno. Daban un golpe con el chuzo en el suelo y se iba cada uno por una de las salidas de la Plaza a su zona de vigilancia. A las siete de la mañana, hora de finalizar el servicio se repetía lo mismo, solamente cambiaba la letra de la canción de despedida. Recuerdo también que había siete serenos...
El breve relato de Ser Martín se completa con una información más amplia de Amalia Rodriguez de Castro, también a través de Facebook, y como miembro del mismo Grupo.
Amalia  escribe lo siguiente sobre los serenos:
Colocados enfrente del reloj, el cabo cantaba “Ave María Purísima” y los demás respondían “Sin pecado concebida”. El cabo seguía: “las once y sereno”, si es que estaba el tiempo así. Pero si llovía, nevaba o era otra la situación atmosférica, se decía en ese momento. De esto se derivó que en una ocasión en la que hacía mucho aire, hacia la una  o una y media de la madrugada uno de los serenos, al dar la hora, dijo: la una y airón” y quedó desde entonces con el apodo de airón. Ellos daban las horas por la noche y si tenías una emergencia te acompañaban a la farmacia o a donde necesitaras ir. Así eran por entonces las cosas.
Ser Martín agradece a Amalia Rodríguez su explicación y le pide que les siga recordando cosas como estas. Por mi parte también se lo pido, pues lo considero de interés para todos los amantes y amigos de las costumbres y tradiciones del pasado, y del patrimonio popular, como pretendo que sea todo lo que publico en este blog.
Ramón Viejo Valverde, y algunos otros del Grupo, además de opinar sobre el tema, han recogido imágenes sobre ello, algunas de las cuales publico aquí, para que las vean todos los que visten el blog. Por supuesto que hacen referencia a los trabajos u oficos del pasado de Benavente.
Valentín Verbenas en Plaza del Neguri. E. Aguilar, al lado.
Quina la repartidora de paquetes por las casas.
Pedro Valverde, en carro, repartiendo gaseosas por bares y tiendas.
Chili, hijo de B. Valverde, ya en motocarro, repartiendo gaseosas y sifones.
Helados La Ibense en la Plaza de Santa María.
Vendedores de chuches en la Plaza de Santa María del Azogue.
Iñigo, el maletero del mercantil, con un décimo de lotería en su mano.
La Sra Luisa y el Sr. Deogracias vendiendo chuches.
Vendedoras de fama y éxito.
El antiguo carretillo de los helados La Ibense




martes, 19 de mayo de 2015

Calles de Benavente: La calle Agujero de San Andrés.


Es curioso y llamativo el nombre de Agujero. Tal vez, antiguamente, era un rincón o una estrecha y corta callejuela que daba a la antigua cerca o muralla de la Villa. Pero no nos extraña la mención a San Andrés, ya que la calle está muy cerca del lugar en el que se encontraba la iglesia dedicada a este santo, una de las 16 que existían en Benavente, y que despareció hace ya más de 50 años. Como recuerdo de la iglesia y del santo, podemos ver y leer en el callejero, y en el mismo lugar en el que estaba, o en su cercanía, los nombres Cuesta del Portillo de San Andrés,  la calle San Andrés, y el de una estrecha y corta Travesía de San Andrés, travesía que da a la misma calle del Agujero.
Foto antigua de la iglesia de San Andrés, (A. L. del Pozo)
La antigua iglesia y su entorno. (A. L. del Pozo)
Procesión del Carmen. (Blog S. Santa Benavente)
Cercanías de la calle Agujero. (Blog S. Santa Bte)
Esta calle va desde la Plazuela de los Leones hasta el Ferial, final de la misma. Al pasar o pasear vemos que a ella dan o desde ella se puede ir a la de nominada la Cuesta del Portillo de San Andrés y a la calle de San Miguel, cerca ya del Ferial. Y hacia el medio de la misma vemos la entrada o salida de la pequeña Travesía antes citada.
La calle vista desde la Plazuela de los Leones.
Al fondo El Ferial y la Vía del Canal.
Vista de la calle Agujero desde El Ferial.
Al fondo la Plazuela de los Leones.
 La calle no es muy extensa y gran parte de sus casas antiguas ya han desaparecido al construirse nuevos edificios de viviendas. Estamos en una zona de la ciudad que, a pesar de los cambios en su urbanismo, quedan restos de antigüedad y del pasado.
Hasta hace no muchos años hubo algunos almacenes dedicados a la compra y venta de diversos materiales, uno de ellos Trapería. Ahora en la calle hay un bar-cafetería y algunos establecimientos comerciales.

A juzgar por las imágenes existentes, por esta calle pasó siempre la procesión con la virgen del Carmen que tenía su sede en la antigua iglesia de San Andrés. Y ahora lo siguen haciendo desde la nueva iglesia de El Carmen de Renueva.
Procesión de El Carmen pasando por la calle. Año 2014.
La imagen sobre las andas llevada por los cofrades de El Carmen. Año 2014.
Paso de la procesión, vista desde la Travesía de San Andrés. Año 2014.
Paso de la marcha solidaria La Maroma. Al fondo la calle Agujero. Año 2015.
Pero sin duda alguna por lo que más se conoce y nombra a la calle, como ocurre en la ciudad en todo, y con todo, lo relacionado con esta fiesta del toro, es porque por ella pasó antiguamente y pasa algunos años, el enmaromado, ya al final de su recorrido, pues el matadero se encontraba y se encuentra muy cerca. Y si pasó sería por algún motivo especial, porque lo normal es que el toro desde el Corrillo de Renueva vaya por la Cuesta de San Andrés hasta el matadero. Me dicen que ocurría alguna vez cuando el toro tenía problemas para llegar hasta el matadero

El toro enmaromado por la calle Agujero. Años 60. (F. A. Ledo Pozo)
El toro hacia el matadero. Cerca de la calle Agujero. Años 60. (L. P).
En la calle o cercanías hacia 1975. (F. E. P. Mencía).
En 1860, según consta en el archivo municipal, ya figuraba una Ronda de San Andrés y Portillo de San Andrés, términos estos más acomodados a la existencia en este lugar o muy cerca de la antigua muralla.